Decapado de metales: procesos, aplicaciones y mejores prácticas
El decapado elimina las impurezas de las superficies metálicas, como escamas, óxido y óxidos. El metal se sumerge en una solución ácida (generalmente ácido clorhídrico o ácido sulfúrico), que disuelve los contaminantes. El metal quedará con una superficie lisa y limpia, lista para someterse a procesos posteriores, como pintura o revestimiento.